Partido decisivo: teníamos que ganar sí o sí para clasificar. Éramos solo 11, sin suplentes, así que todos sabíamos que teníamos que dar el 100% desde el primer minuto. Pero el partido se nos complicó rápido. Ellos arrancaron con todo y nos metieron cuatro goles en la primera media hora. Nosotros no encontrábamos la forma de frenar sus ataques ni de generar peligro. Antes del descanso, llegó una alegría: Guti clavó un golazo de tiro libre que nos levantó un poco. Nos fuimos al vestuario 4-1 abajo, pero con algo de esperanza. Apenas empezó el segundo tiempo, Miguel metió el 4-2 y por un momento sentimos que se podía. Pero enseguida hicimos un penal y ellos no perdonaron: 5-2. Ese gol nos terminó de bajar el ánimo. Nos cansamos, nos frustramos, y ya no pudimos levantar cabeza. Ellos aprovecharon eso y al final nos hicieron el sexto. Perdimos 6-2, quedamos afuera de la Copa, sin conseguir nuestro objetivo, la clasificación. No alcanzó solo con las ganas: nos faltaron piernas, recambios y tranquilidad. Ahora toca levantarse y pensar en lo que viene.

