No siempre gana el que más propone, y el partido de esta jornada contra el Independiente FC es la prueba de ello. A pesar de un inicio arrollador, nos fuimos con un sabor amargo tras un 1-3 que no refleja lo visto durante gran parte del encuentro. Desde el pitido inicial, salimos decididos a por los tres puntos. Solo habían pasado 60 segundos cuando Crespo tuvo el primer mano a mano que el portero rival logró desviar. El fútbol es caprichoso y, en el minuto 7, el Independiente se adelantó con un auténtico golazo desde la frontal en su primera llegada. Nuestra reacción fue inmediata y constante. Solo un minuto después, Joan B. tuvo en sus botas el empate en otro mano a mano que desvió el guardameta. El asedio continuó en el minuto 20 con unas manos clarísimas en el área visitante que el árbitro no quiso pitar, y apenas dos minutos más tarde, la defensa visitante sacaba bajo palos otro remate del propio Joan B. con el portero ya batido. La justicia llegó en el minuto 25, cuando Dani logró perforar la red para firmar el merecidísimo 1-1. Todavía tuvimos tiempo antes del descanso para ponernos por delante, pero Joan B. se topó de nuevo con el portero en su tercer mano a mano de la tarde. Nos fuimos a los vestuarios perdonando demasiado. En la reanudación, la suerte nos volvió a dar la espalda. En el minuto 3, tras una intervención meritoria de Montero, el rechace favoreció al rival para subir el 1-2 al marcador. El golpe definitivo llegó en el minuto 17 con una jugada individual que supuso el 1-3. Aunque el rival tuvo más la posesión en este tramo, no dejamos de intentarlo. En el minuto 27, un gran remate de cabeza estuvo a punto de recortar distancias, pero el portero visitante volvió a lucirse. Al final, un castigo excesivo para nosotros que, por ocasiones, merecimos mucho más. ¡A por el siguiente!