Resumen
Sabíamos del partido duro que teníamos por delante en la jornada 6. Sabíamos que teníamos que dar el 100% tanto a nivel físico como a nivel mental. Sabíamos que teníamos que estar más que unidos para este partido. Sabíamos todo, y no supimos hacer nada. El encuentro empezó con un ligero dominio rival, aunque sin llegadas claras por parte de ningún equipo. No fue hasta el minuto 28 cuando el contrincante aprovechaba nuestra línea defensiva adelantada para jugar al fuera de juego y aprovechar un pase largo y una carrera que dejaba al delantero mano a mano para que el primer tanto subiera al marcador. No obstante, tuvimos alguna oportunidad desde lejos pero no acabamos de encontrar espacios, repartir nuestro juego o combinar varios pases seguidos entre líneas. Llegamos al descanso con 1-0 en el marcador y con la convicción que podríamos dar más de nosotros mismos, pero una muy buena jugada combinada del equipo rival, donde realmente, no pudimos hacer nada para defenderla, acababa con el 2-0 al minuto 8 de la segunda parte. A partir de ahí todo bajó, incluso el arbitraje. Nos costaba mucho más realizar acciones peligrosas, no podíamos encontrar pases hacia adelante y errores claros nos condenaron. Mentalmente, también cedimos y acabamos jugando como el rival y el árbitro quisieron. Se nos echaba el tiempo encima y fruto de la desesperación concedimos sobre el minuto 27 un penalti que el contrario no dudó en materializar. Tras el 3-0 pocas opciones más tuvimos y ya en el minuto 38 se llegaba al definitivo 4-0 precedido de un fuera de banda que solo el colegiado no acabó de ver. Después de eso, tuvimos alguna pequeña llegada al área rival, pero sin crear ningún problema a su defensa. Sin duda, el peor partido a nivel colectivo hasta la fecha. Sabemos que es una liga muy competitiva y que los errores se pagan caros, tal vez en este partido, demasiado.